Contenido mejorado: Cuando un turista llega a Costa Rica, gran parte de la información que antes debía obtener de un guía ahora está al alcance en una conversación con inteligencia artificial (IA): qué lugares visitar, cómo llegar, la historia detrás de un sitio e incluso las opciones en una determinada zona. La tecnología está revolucionando la forma en que los viajeros se informan y plantea interrogantes sobre el papel de los profesionales en turismo. Mientras algunos expertos consideran que la IA representa un desafío para la formación y ejercicio de la profesión, desde el sector de operadores turísticos se tiene una perspectiva diferente: la herramienta puede sugerir un destino, pero no puede hacerse cargo del servicio que contrata un viajero.
Los profesionales en turismo actúan como un enlace entre los visitantes nacionales y extranjeros y los destinos que recorren durante su estadía. Hoteles, restaurantes, agencias de viajes e incluso clínicas privadas cuentan con estos profesionales en sus equipos. Su formación abarca áreas como contabilidad, historia, administración, ecoturismo e inglés. Ahora, estos conocimientos conviven con una herramienta capaz de brindar información de manera instantánea, en varios idiomas y en cualquier momento del día.
Ramón Madrigal, rector de la Universidad de Turismo (UTUR), señala que esta transformación aún no se refleja completamente en las aulas. Los programas de estudio actuales no incluyen una materia de inteligencia artificial que prepare a los estudiantes para utilizar esta tecnología como aliada en sus labores. La discusión también abarca la importancia de los idiomas, ya que la IA permite al usuario recibir información en su idioma natal, reduciendo barreras para los visitantes extranjeros.
La necesidad de adaptarse a la tecnología varía en el sector. Álvaro Arguedas, presidente de la Asociación Costarricense de Operadores de Turismo, considera que la IA todavía no representa un reto para los operadores. Argumenta que, si bien la herramienta puede ofrecer recomendaciones, cuando se trata de contratar un servicio turístico, es crucial contar con un profesional que responda ante posibles problemas.
La formación en turismo refleja la diversidad de conocimientos necesarios para la industria. Universidades públicas y privadas ofrecen carreras como Administración Hotelera, Guía de Turismo y Turismo Sostenible, entre otras. Según la Radiografía Laboral 2025 del Consejo Nacional de Rectores, los graduados en Turismo entre 2020 y 2022 tienen un salario promedio mensual de ¢627.661 y trabajan en empresas como Morpho Travel Experience, el Ministerio de Educación Pública y BCD Travel.
A pesar de que más del 50% de los graduados recurren a la IA en su trabajo, todavía hay una proporción significativa que no lo hace. Para algunos, como Madrigal, la brecha no solo depende de las universidades, sino también de las prioridades de las empresas. El desafío tecnológico plantea la necesidad de que los profesionales en turismo incorporen estas nuevas herramientas a su preparación.
En resumen, la IA está cambiando la forma en que los turistas se informan y planifican sus viajes, pero los profesionales en turismo siguen siendo fundamentales para ofrecer atención humana, resolver situaciones imprevistas y garantizar la satisfacción del cliente. El desafío radica en complementar la información brindada por la tecnología con la calidad del servicio personalizado que solo un profesional puede ofrecer.
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