Contenido mejorado: La tecnología que permite el funcionamiento de los coches autónomos ha estado disponible durante aproximadamente una década. A pesar de esto, la implementación de estos vehículos aún es limitada: los organismos reguladores buscan garantías de seguridad, por lo que solicitan a los fabricantes mejorar significativamente los sensores avanzados, los sistemas de navegación y la inteligencia artificial (IA) que los controla para reducir al mínimo los posibles errores. Sin embargo, no se está aplicando la misma precaución con la IA generativa. Las empresas lanzan al mercado sus modelos cuando lo consideran oportuno, sin necesidad de someter sus productos a pruebas. Recientemente, OpenAI ha anunciado que retrasa la fecha de lanzamiento de su último modelo, GPT-6.1 Astra, ya que sus ingenieros han descubierto que no cumple con los estándares de seguridad requeridos, según informó The Wall Street Journal.
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